NUESTRAS VIÑAS

Viñedos propios

Nuestro gran activo. A ellos dedicamos el máximo cuidado, mimo y atención.
El cuidado comienza con la selección de viñedos con el asesoramiento de expertos en composición de terrenos para localizar los mejor ubicados, destacados por su fertilidad limitada y buen drenaje.

Terrenos idóneos

Este viñedo facilita el equilibrio entre suelo y planta para destacar calidad sobre cantidad. Con esta limitación de producción se logra uva más rica y concentrada en sustancias, que se traduce en un buen grado alcohólico, alta cromática, polifenoles, intensidad y riqueza aromática de nuestros vinos.

Características de plantación

• Marcos de plantación para lograr la expansión del sistema radicular de la planta.
• Conducción en espaldera para conseguir una correcta maduración y sanidad.
• No usamos sustancias residuales ni fitosanitarios que alteren las fases vegetativas de la viña.

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Pago de Tablares

En Peñafiel, rodeando a la Bodega en la prestigiosa milla de oro de la Ribera del Duero, con una superficie de 4 Hectáreas, ubicada cerca del río Duero, influenciada por un clima atlántico con matices de continental, y situada a una altitud de 800 m aproximadamente.
La variedad Tempranillo se cultiva en un suelo arcilloso. El sistema de conducción es en espaldera con un doble cordón, donde se realiza una poda con 2 pulgares a yema y ciega en cada una de las varas.

La Calera

En Padilla de Duero, frente al Castillo de Peñafiel, se ubica este viñedo de 6 hectáreas de edad superior a 20 años, con una altitud de 920 mt. situado en una ladera orientada hacia el sureste, idónea para recibir los rayos solares a primera hora de la mañana.
El clon de la plantación procede de una selección masal de viñedos centenarios de Tinta Fina en Pesquera de Duero. Se asienta en un suelo arcillo-calcáreo, con restos de aluvión y canto rodado de origen calizo, que proporciona un drenaje y una retención hídrica óptimas al suelo.
El sistema de conducción es una espaldera con un doble cordón, donde se realiza una poda con 2 pulgares a yema y ciega en cada una de las varas.

Pago de La Mira

En un terreno robado al páramo, en una de las zonas más emblemáticas de Pesquera de Duero, se sitúa este viñedo de 26 hectáreas con una edad superior a 20 años a más de 900 mt. de altitud, el clon que cultivamos en esta parcela procede de una selección masal de viñedos centenarios de Pesquera de Duero, de la variedad Tinta Fina, la resistencia a la caliza y el reducido vigor que pueda conferir el patrón a la variedad son fundamentales para evitar carencias, enfermedades criptogámicas y retrasos en la maduración, se asientan en un suelo arcillo-calcáreo, con restos de aluvión y canto rodado de origen calizo, que proporciona un drenaje y una retención hídrica óptimas al suelo.

El sistema de conducción es una espaldera con un doble cordón, donde se realiza una poda con 2 pulgares a yema y ciega en cada una de las varas.

Pago de La Mira Cepas Viejas

En una de las zonas más emblemáticas de Pesquera de Duero, en el páramo con una altitud superior a 900 mt. se encuentra este viñedo viejo de conducción en vaso y plantación a pie directo, que atesora los primeros clones de la Tinta Fina.
Terreno muy pobre, arcillo-calcáreo muy pedregoso, con escasos 350 mm de precipitación media anual. Esta zona produce uvas de gran complejidad y un carácter que las diferencia de cualquier otra zona de la Ribera del Duero.Estas condiciones aportan a los caldos Finca la Mira una personalidad y estilo propios.

Nava del Rey

Dentro de la D.O. Rueda, una de las zonas vitivinícolas más importantes y antiguas de España, se encuentra esta localidad a quién algunos atribuyen el vino que Cristóbal Colón y sus marineros llevaron en la travesía del descubrimiento de América.La variedad Verdejo se encuentra en la zona desde el siglo XI, coincidiendo con el reinado de Alfonso VI, fueron los Mozárabes quienes la trajeron procedente del norte de África cuando se produjeron los primeros asentamientos humanos en la cuenca del río Duero. Contamos con 16 ha. de las que 6 cuentan con una edad cercana a los 100 años y el resto con una edad de 20 años a una altitud de 760 mt sobre suelos pedregosos de origen aluvial con poca materia orgánica y un clima continental con influencia atlántica, lo que provoca que sea extremadamente duro con inviernos largos y fríos y veranos secos y calurosos con grandes contrastes de temperatura entre el día y la noche.

La Horra

La Horra es una población burgalesa con una larga tradición en producción de vinos. Ya en el siglo XIX, según algunos escritos, se producían 100.000 cántaras (1.600.000 litros) de vino al año. Una decena de bodegas soportan todavía el peso de esta tradición. Estos viñedos, que guardan las cepas más antiguas, algunas del 1880, prefiloxéricas, de pié franco y con un patrimonio que remonta a varios siglos, a arcilloso-calcáreos muy pedregosos, a una altitud media superior a 900 mt., estos áridos viñedos sufren un clima de extremos, en el que los días calurosos y secos se alternan con frías noches.

La historia de La Horra corre pareja con la de la vecina Roa desde el siglo XII, formando parte de sus más de 30 aldeas, entre las que se relaciona Calaforram (la actual La Horra). Desde 1725, previo consentimiento del Conde de Siruela (señor de estas tierras por entonces), este pueblo ha venido escribiendo su propia historia. Es una importante población ribereña por su producción de vinos, para llegar a Roa, sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Ribera del Duero», donde debe visitarse la Excolegiata de Santa María y el Aula Arqueológica.