El trabajo del sommelier: Funciones, capacidades e importancia 

El 3 de junio se celebra cada año el Día Internacional del Sommelier

 

La Real Academia Española de la Lengua recoge en sus páginas que un sumiller o sommelier es “una persona experta en vinos y licores que, en los grandes hoteles, restaurantes, etc., sugiere a los clientes la bebida apropiada para la ocasión”. Sin embargo, en la actualidad, las responsabilidades de los sommeliers modernos van más allá de servir vinos.

 

Además de un completo conocimiento de su campo, y la necesidad de contar con un don especial en las relaciones humanas, también deben demostrar alta capacidad en la administración de las compras y la organización logística del almacén. Los sommeliers del presente también cuentan con una estrecha relación en el marketing de la industria vinícola. 

 

Por ello, y teniendo en cuenta la importancia de esta figura en el entorno hostelero, no es de extrañar que hace ya 52 años la Association de la Sommellerie Internationale promoviera que el día 3 de junio se estableciera el Día Internacional del Sommelier. Y así fue.

 

La asociación fue creada para promover la profesión y establecer estándares de calidad alrededor del mundo en lo que respecta a este trabajo, que forma parte de la industria hostelera y gastronómica. Y es que, mientras el conocimiento de vinos y espirituosos puede ser obtenido en escuelas especializadas (como institutos enológicos) y las bases del comercio en instituciones especializadas (escuelas de administración de hotelería y restaurantes), el adquirir la experiencia de sommelier es más bien, un proceso informal, que conlleva práctica a través de la carrera personal. 

 

Tal y como señala la Asociación Madrileña de Sommeliers, abrir una botella no sólo es abrirla sin más, sino que significa cerrar un largo ciclo que comienza en el viñedo, pasa a continuación por la bodega y finaliza en nuestros sentidos. Es importante buscar la alianza entre el vino y la elaboración que se vaya a consumir, en muchos casos el presentar un producto puede provocar rechazo o placer. Ahí entra la importancia de la figura del sommelier.

 

El papel del sumiller

 

El sumiller contribuye en la compra de vinos y otras bebidas en función de la clientela y de la carta gastronómica del establecimiento. Participa activamente en la gestión de las existencias, en la composición y la redacción de la carta de vinos, bebidas espirituosas y otras bebidas, y aconseja a los clientes los mejores maridajes entre “comidas y vinos”. 

 

Tiene la importante función de analizar y comprender el gusto de los clientes, con el fin de aconsejarles y servirles los vinos (u otras bebidas) acompañando los platos más convenientes. Asimismo, el sumiller puede asesorar a los agentes de distribución y tiendas especializadas. Es un profesional que actúa como enlace interactivo entre el productor y el consumidor.

 

Competencias del sumiller

 

Sus habilidades abarcan un gran abanico de destrezas que van desde comunicación y un buen servicio al cliente, buenas habilidades en ventas para promocionar diferentes vinos, planificación así como resistencia por las largas horas de pie durante la jornada. Amabilidad y cortesía también serán un plus, sin olvidar estar al día sobre el sector de los vinos, la uvas y las regiones vinícolas. 

 

Debe tener conocimientos especializados en lo concerniente a los vinos, las bebidas y la gastronomía. Sus competencias incluyen el dominio de la cata, de la gestión, de la comunicación, de la selección y del servicio del vino y otras bebidas y del maridaje con las comidas.