¿Cómo elegir un vino en verano?

El verano ha llegado y, con él, el calor, los días más largos, las noches más cortas y las quedadas con familiares y amigos alrededor de una mesa. ¿Qué mejor momento para disfrutar de una buena gastronomía acompañada de un buen vino?

 

Lo cierto es que, hemos escuchado durante años que el vino (a no ser que sea en formato sangría o tinto de verano) no es para el verano. Sin embargo, hoy venimos para desmentir esa afirmación. El vino también puede tomarse en la época estival, solo hay que seguir algunos consejos para saber cómo tomarlo. Por ello, en Tamaral os damos estos consejos para elegir un vino en verano. Coge papel, boli y apunta estas recomendaciones:

 

  • Los mejores vinos para el verano

 

Aunque puedes elegir el vino que te apetezca en cada momento, lo cierto es que el verano se presta a vinos más frescos y ligeros. También es importante saber si tienes un plato tengas frente a ti (con comida) o, simplemente, estás tomando un refrigerio con amigos. 

 

El vino rosado, con un punto de frescor, será perfecto para una comida basada en verduras, mariscos y carnes suaves. ¿Qué tal acompañarlo frío con una rodaja de limón? Se convertirá en la combinación perfecta. En el caso de estar disfrutando de una velada más light, tal vez un vino blanco frizzante, un moscato blanco o un Sauvignon blanc también son opciones correctas para un día caluroso de verano. ¿Prefieres tinto? Te aconsejamos vinos dulces o espumosos como el lambrusco o un Pedro Ximénez a baja temperatura. ¡La elección perfecta! 

 

  • La temperatura perfecta y cómo enfriar un vino

 

Las bebidas frías en verano siempre ayudarán a saciar la sed propia de esta época. Por ello, recomendamos que los vinos que sean disfrutados estos días estén a bajas temperaturas. De hecho, hay que tener en cuenta que, una vez que el vino haya sido servido, su temperatura aumentará cuando esté en contacto con la temperatura ambiente. Por ello, será mejor servir un vino más frío y que su temperatura se regule con la temperatura ambiente mientras el comensal se lo toma. 

 

Fundas enfriadoras, una cubitera que lo mantenga o tenerlo en la nevera durante unas horas, será la opción perfecta para enfriar un vino. ¿Necesitas una opción más rápida? Introduce el vino alrededor de 15 minutos para darle ese golpe de frío que necesita, pero no exceda el tiempo, podría congelarse y, por tanto, estropearse. 

 

  • Vinos con menos graduación 

 

En verano elegiremos vinos con menor graduación alcohólica. ¿Por qué? Cuanto menor sea esa graduación menor será la deshidratación de la persona. Por ello, en verano, habrá que elegir vinos menos densos o con menor cuerpo para favorecer el disfrute de una buena copa de vino. Y una última recomendación: bebe dos copas de agua por cada una de vino, te ayudará a estar perfectamente hidratado.